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Artículos/Reportajes / Orientación
Guía útil para profesores y orientadores: ¿Cómo actuar frente a un terremoto o un temblor?
Revista Nº 138 / Año: 2010

A pocos días del terremoto que azotó a nuestro país el pasado 27 de febrero y en medio de constantes réplicas conversamos en exclusiva con una sicóloga de la Universidad Católica, Luz María Costabal, quien nos entregó importantes orientaciones para el profesor y sus alumnos.

1. ¿Cómo empezar las clases y qué les debo decir a mis alumnos?

Antes que nada un profesor debe tener claro que los niños son muy despiertos y están al tanto de lo que ha sucedido. Por ello es importante explicar a los alumnos lo que es un temblor y un terremoto. Se pueden llevar dibujos grandes, sobre lo que es una placa (en la corteza terrestre) y cómo se gesta un temblor. Se recomienda diseñar láminas gigantes o simples ilustraciones que reflejen las diferentes características de un movimiento sísmico, los tipos de escalas, cuándo se produce un tsunami  y la diferencia con un maremoto.

 

2. ¿Qué hacer con los alumnos que tienen miedo?

Se debe conversar con los estudiantes. Explicarles que el miedo es una emoción que sirve para ayudarles a reaccionar con defensas cuando existe un peligro. De hecho, es muy útil tener ese sentimiento porque gatilla en los seres humanos una cadena de estrategias para enfrentar situaciones de alerta. Muchas veces el miedo al hacernos reaccionar puede salvarnos de situaciones de peligro.

Sin embargo, es importante explicarles lo que puede suceder cuando el miedo se transforma en pánico y no nos deja actuar,  nos paraliza o nos hace hacer tonteras.

También es recomendable informar a los niños que es mejor asistir al colegio en estas épocas de crisis porque en las escuelas hay todo un sistema desarrollado (Operación DEYSE) para salvamento que los va a cuidar. En cambio, en las casas pueden estar solos y  sin un adulto que pueda guiarlos con seguridad.

 

3. ¿Qué lenguaje se debe utilizar con los alumnos?

Lo ideal es que el lenguaje  de los profesores sea lo más simple posible.  Por ejemplo, se pueden utilizar dibujos de una montaña o del mar para explicar mejor lo que sucede con estos fenómenos de la naturaleza. Es conveniente dejar que ellos tomen la palabra y encuentren el camino para comprender cada fenómeno (placa, sismo, grado, escala Richter, sismógrafo, grieta, cimiento, umbral, etc.)

 

4. ¿Deben ver los niños las imágenes que aparecen en la TV, aunque sean crudas?

Es casi imposible que, en estos días, no se topen con imágenes en TV. De modo que, lo que cabe a los adultos (padres y profesores) es dar espacio a los niños para que desahoguen sus impresiones con los mayores. Es clave hacerles expresar sus emociones, que cuenten lo que han visto, que digan qué sintieron cuando les mostraron casa rotas y que propongan soluciones (celebrar sus iniciativas alegremente). También contarles cómo se  hace en otros países cuando hay cataclismos. Por ejemplo, conversar acerca de la película “El Mago de Oz” y mencionar que allí ocurre un tornado. Explicarles qué es un tornado y decirles que en la casa de Dorothy (la protagonista) todos se meten a un refugio subterráneo apenas ven el primer  remolino del tornado. Contarles que algunos países no tienen temblores ni terremotos, pero sí tornados y aluviones.

 

5. ¿Cómo explicarles qué hacer en caso de nuevas réplicas?

Como hemos visto en este terremoto, los niños son mucho menos temerosos.   Recordemos que no tenían experiencia de terremoto (para el de 1985 aún no nacían).  De modo que, como me dijo una mamá: “Ellos los veían como juegos, un remezón”. La mayoría cree que su hermano(a) lo está remeciendo o moviendo la cama.

El miedo es muy contagioso y el niño lo aprende al ver a los adultos atemorizados. Los profesores no deben traspasar el miedo, sí transmitir la actitud de prudencia, por ejemplo, tener un sector seguro donde reunirse, confiar en la escuela o en una parte segura de ella, etc. A los mayores, enseñarles a cortar el gas, ayudar a los discapacitados o abuelitos de la casa.


6. ¿Qué hacer con los niños que no quieren hablar del tema?

Los niños se pueden expresar de dos modos maravillosos:
a) La actuación (teatro).
b) El dibujo.


Entonces, puede pedirles que dibujen su casa antes del terremoto y luego, que se dibujen a sí mismos cuando estaban durmiendo y vino el remezón. Después, que ilustren  el lugar donde salieron y cómo se veía la casa oscura con la luna llena, etc.

Respecto a actuación, pedirles que imaginen una obra de teatro con el tema del temblor. Así los estudiantes se entretienen preparando la obra, buscando los personajes y los disfraces.


Autor: Marcela Paz Muñoz I. Periodista

 




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