Todos necesitamos descansar, los docentes también. Pero es necesario aprender a organizar bien las vacaciones. Alguien dirá: “Eso es obvio”, pero no lo es, y así lo he podido comprobar en mis conversaciones con otros colegas.
A veces quieren aprovechar este tiempo para dormir hasta tarde, disfrutar del silencio y de la compañía de la familia; arriendan un departamento en la playa y se encuentran con que los vecinos son estudiantes universitarios que hacen del día, noche y de la noche, día. ¡Se van 15 ó 20 días a descansar a algún lugar y no les resulta! ¡Tampoco pueden volver porque ya han pagado por estar en ese departamento!
Por lo tanto, mi recomendación a los profesores es que en primer lugar reflexionen qué es lo que esperan de sus vacaciones y busquen un sitio que cumpla con esos objetivos. No cualquier lugar es adecuado para descansar o compartir en familia. No cualquier lugar es adecuado para hacer deportes náuticos. No cualquier lugar es adecuado para estar en contacto con la naturaleza. ¡Hay que saber elegir!
Autor: Héctor Canquil, profesor Educación Básica.
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