De
universitario a colegial
3 horas a la semana dedicadas a mejorar los conocimientos de un grupo
de escolares pertenecientes a la Escuela El Pinar. Eso es lo que asume
cada uno de los 24 voluntarios de Paso a Paso, una iniciativa que busca
que estos jóvenes de entre 18 y 20 años apadrinen a un
grupo de colegiales mientras cursan su carrera universitaria.
No son muchos los años que diferencian a los alumnos de sus tutores,
pero sí existe una brecha de conocimientos que cada voluntario
se empecina en estrechar. ¿Cómo?, a base de clases y actividades
de integración social.
La idea nació en 2003 entre un grupo de amigos quienes han logrado
ir entusiasmando a otros jóvenes a comprometerse a realizar tutorías
de matemáticas y lenguaje, las que complementan con material
creado a partir de la experiencia escolar de ellos mismos, previa asesoría
de un profesor especialista.
Así, los 180 alumnos de El Pinar no sólo son evaluados
por los voluntarios, también realizan junto a ellos salidas a
terreno al Museo Bellas Artes, a construir mediaguas, entre otros, las
cuales no sólo son un gran aporte a las clases, también
ayudan a estrechar los lazos del grupo.
"Es común que todos tengan ganas de ayudar, pero el problema
es la constancia de los demás jóvenes que tienden a pasmarse
en el camino. Lo que hoy se necesita es gente que se la juegue de verdad
con algún proyecto, proyectarse a futuro, ser constante y lograr
hechos concretos", afirma Nicolás Gutiérrez, uno
de los miembros creadores del grupo.
Paso a Paso también se acordó de las madres, para quienes
dictan cursos de cocina todos los sábados en la mañana
con materiales que los mismos voluntarios compran. Tienen claro que
insertando el ámbito familiar al proyecto, los resultados sólo
pueden mejorar.
"Pensamos que los grandes problemas se solucionan "paso a
paso", con una suma de pequeñas acciones. Aún así,
no podemos caer en el activismo tan propio de nuestro tiempo",
explica Nicolás y agrega que si bien muchas veces cuesta que
algunos escolares mantengan la constancia, la respuesta ha la iniciativa
ha mejorado con el tiempo, por parte de profesores y alumnos. De hecho,
el próximo año sale del colegio la primera generación
de los tutores. Los cual, tal como orgullosos hermanos mayores, pretenden
ayudarlos a dar el siguiente paso.